La principal diferencia entre cerradura y bombín es que la cerradura es el mecanismo completo instalado en la puerta que acciona el pestillo, mientras que el bombín (también llamado bombillo o cilindro) es la pieza específica donde se introduce la llave para permitir el giro. Básicamente, el bombín es el «corazón» que reconoce tu llave y la cerradura es el «cuerpo» que ejecuta el bloqueo físico de la puerta. Comprender esta distinción es vital porque, en la mayoría de los casos de pérdida de llaves o mejora de seguridad, no necesitas sustituir todo el sistema, permitiéndote ahorrar costes considerables al intervenir solo en el componente necesario.
Cuando buscas mejorar la protección de tu vivienda, identificar la diferencia entre cerradura y bombín te permite tomar decisiones inteligentes. Muchas personas cometen el error de solicitar un cambio completo cuando sólo requieren un bombín con protección antibumping. Si te encuentras en una situación de bloqueo mecánico, contar con un servicio profesional de cerrajeros te garantiza un diagnóstico preciso para no gastar de más en piezas que aún funcionan correctamente.
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ToggleQué es una cerradura y cuáles son sus funciones principales

La cerradura es el conjunto mecánico complejo que se encastra o sobrepone en la hoja de la puerta. Su función es puramente estructural y de bloqueo; es la encargada de desplazar los bulones o el resbalón hacia el marco para que la puerta no se pueda abrir. Existen cerraduras de un solo punto, multipunto o incluso cerraduras cortafuegos, pero todas comparten la característica de ser el soporte que alberga al bombín.
El mecanismo interno de una cerradura está compuesto por muelles, palancas y seguidores que responden al movimiento del bombín. Si la cerradura se estropea, notarás que la manilla no sube o que los pestillos no salen, independientemente de si la llave gira. En estos escenarios, la instalación de cerraduras seguras se vuelve obligatoria, ya que el fallo es estructural y afecta a la integridad física del cierre.
El bombín: el cerebro de la seguridad de tu puerta

El bombín, o cilindro, es la parte de la cerradura donde reside la codificación de seguridad. Es una pieza independiente (generalmente con forma de pera en el estándar europeo) que se puede extraer quitando un único tornillo lateral. Su funcionamiento se basa en un sistema de pitones y muelles que solo se alinean cuando la llave correcta es insertada, permitiendo que una leva central gire y active el mecanismo de la cerradura.
Existen diferentes tipos de bombines según el nivel de protección que busques. Los bombines de alta seguridad incluyen sistemas que evitan las técnicas de robo más comunes, como el bumping, el taladro o la extracción. Al ser una pieza intercambiable, puedes elevar el nivel de protección de una puerta antigua simplemente instalando un cilindro de gama alta sin modificar la carpintería. Si acabas de mudarte, realizar un bombín de seguridad es la forma más rápida y económica de garantizar que nadie más tenga copias de tus llaves.
Diferencias clave en la instalación y el mantenimiento

A nivel técnico, la diferencia entre cerradura y bombín también se refleja en la complejidad de su sustitución. Cambiar un bombín es una tarea que suele llevar menos de diez minutos y no requiere desmontar la puerta ni los herrajes principales. Solo necesitas la llave actual para alinear la leva y retirar el tornillo de sujeción.
Por el contrario, sustituir la cerradura completa implica retirar las manillas, el escudo protector y, en ocasiones, ajustar los cajeados en la madera o el metal de la puerta. Es un proceso más invasivo que se reserva para cuando el mecanismo interno está roto, oxidado o si se desea cambiar radicalmente el tipo de cierre (por ejemplo, pasar de una cerradura monopunto a una de tres puntos de anclaje).
Cuándo cambiar solo el bombín y cuándo la cerradura entera
Saber elegir entre cambiar el bombín o la cerradura entera es la clave para tener un bolsillo contento. Aquí te detallo las situaciones más comunes:
Cerradura completa:
- Si el pestillo o el resbalón se quedan atascados y no se mueven aunque la llave gire.
- Si la cerradura está forzada por un intento de robo con palanca.
- Si quieres instalar un sistema con más puntos de cierre laterales.
- Si la manilla o el pomo han dejado de funcionar por rotura del muelle interno.
Solo el bombín:
- Si has perdido las llaves o te las han robado.
- Si acabas de alquilar o comprar una vivienda.
- Si la llave entra con dificultad o el giro se nota «arenoso» (desgaste de pitones).
- Si quieres actualizarte a un sistema anti bumping o antiganzúa.
- Si deseas unificar todas las puertas de tu casa para que abran con una sola llave (amaestramiento).
Tipos de bombines de seguridad y sus características
Al profundizar en la diferencia entre cerradura y bombín, descubrimos que la tecnología de protección ha avanzado enormemente en los cilindros. Un bombín de alta seguridad no es solo un trozo de metal; es una obra de ingeniería diseñada para resistir ataques violentos y técnicos.
Protección anti bumping y anti ganzúa
El bumping es una técnica donde se golpea una llave especial para hacer saltar los pitones. Los bombines modernos utilizan pistones de diferentes pesos, formas y posiciones (incluso laterales y superiores) que hacen imposible que esta técnica tenga éxito.
Resistencia a la rotura y extracción
Muchos ladrones intentan partir el bombín por su zona más débil (el centro donde está el tornillo). Los cilindros de calidad cuentan con una barra de acero reforzada (puente) que impide que el bombín se parta al ser traccionado con herramientas de fuerza.
Llaves patentadas y protección contra duplicados
Un bombín estándar permite que cualquiera haga una copia de la llave en una ferretería. Los bombines de gama alta vienen con una tarjeta de propiedad. Sin esa tarjeta, ningún centro autorizado realizará un duplicado, dándote el control total sobre cuántas llaves existen.
Cómo elegir el bombín adecuado para tu cerradura
Para comprar el bombín correcto, no basta con conocer la diferencia entre cerradura y bombín; debes conocer las medidas. Los bombines europeos se miden en milímetros desde el centro (donde va el tornillo) hacia ambos lados. Un bombín estándar suele ser de 30×30 mm o 40×40 mm, pero si tu puerta tiene un grosor especial o un escudo protector muy grueso, podrías necesitar uno asimétrico, como un 30×50 mm.
También debes considerar el tipo de leva. La leva es la pieza negra que gira en el centro del bombín. Existen levas largas (estándar) y levas cortas (comunes en puertas metálicas o de aluminio). Si te equivocas de leva, el bombín entrará en la puerta pero no llegará a mover el mecanismo de la cerradura.
Precauciones importantes
Antes de manipular los sistemas de cierre de tu hogar, ten en cuenta estas advertencias para no comprometer tu seguridad:
- No fuerces el tornillo de fijación: El tornillo que sujeta el bombín es largo y puede doblarse si se aprieta con excesiva fuerza, dificultando su extracción futura.
- Lubricación adecuada: Nunca utilices aceite o grasa en el interior de un bombín. Estos productos atraen el polvo y acaban formando una pasta que bloquea los pitones. Usa siempre spray de grafito seco.
- El bombín no debe sobresalir: Por seguridad, el bombín nunca debe sobresalir más de 3 milímetros del escudo o de la puerta por la parte exterior. Si sobresale, es muy fácil de agarrar con una llave de perro y partirlo.
- Cuidado con las llaves puestas: Si tu bombín no es de «doble embrague», dejar la llave puesta por dentro impedirá que puedas abrir por fuera en caso de emergencia.
Preguntas frecuentes
Cambiar el bombín es significativamente más barato, ya que la pieza es menos compleja que el mecanismo completo de la cerradura y la mano de obra es menor.
En la mayoría de los casos sí, siempre que la cerradura utilice el estándar de perfil europeo (forma de pera). Si tu cerradura es de gorjas o de un fabricante muy antiguo, podrías necesitar una adaptación.
La cerradura es la caja metálica que no ves (está dentro de la puerta), mientras que el bombín es la pieza metálica donde insertas la llave y que sí es visible.
Significa que puedes abrir la puerta por fuera aunque haya una llave puesta por el lado de dentro. Es una función de seguridad muy recomendada para familias.
Esto indica un fallo en la leva del bombín o en el seguidor de la cerradura. Aquí la diferencia entre cerradura y bombín es clave para determinar cuál de los dos se ha roto internamente.
Un bombín de buena calidad puede durar entre 10 y 15 años, pero se recomienda actualizarlo antes si aparecen técnicas de robo nuevas que el modelo antiguo no cubra.
Si tienes las herramientas y la medida correcta, es una tarea sencilla. Sin embargo, un error en la medición o en el ajuste del tornillo puede dejar la puerta bloqueada.
Es un cilindro que solo tiene entrada de llave por un lado. Se utiliza habitualmente en puertas de garaje o armarios donde no se requiere abrir desde el interior.
No, el bumping es una técnica que ataca exclusivamente al bombín. Por eso, para evitar el bumping, solo necesitas cambiar el cilindro por uno certificado.
El escudo es una pieza de acero que cubre el bombín por fuera para evitar que lo taladren o lo extraigan. Es el complemento ideal para cualquier bombín de seguridad.
Sí, esto se llama igualamiento de bombines. Solo necesitas que ambos bombines sean de la misma marca y modelo para que el cerrajero los codifique con la misma clave.
Normalmente viene grabado en la propia cara del bombín o en la tarjeta de propiedad. Si el bombín tiene más de 5 años y es de gama básica, probablemente no sea antibumping.


